El Himno Nacional de India fue compuesto en bengalí por Rabindranath Tagore y fue adoptado en su versión hindú por la Asamblea Constituyente el 24 de enero de 1950. Sin embargo fue cantado desde el 27 de diciembre de 1911 cuando se interpretó durante el Congreso Nacional de India.
Yana-Gana-Mana
(Tú, Arte, soberano de todas las mentes)
Yana Gana Mana Adhinayaka Yaya He
Bharat Bhagya Vidhata
Punyab Sindh Guyarat Maratha
Dravida Utkala Banga
Vindhya Himachal Yamuna Ganga
Ucchala Yaladhi Taranga
Tubh Shubha Name Yage
Tubh Shubha Ashisha Mange
Gahe Tubh Yaya Gata
Yan Gan Mangaldayak Yay He
Bharat Bhagya Vidhata
Yaye He! Yaye He! Yaye He!
Yaye, Yaye, Yaye, Yaye He
Tu eres el regente de las mentes de todos, el dispensador del destino de la India. Tu nombre despierta los corazones del Punjab, Sind, Gujarat y Maratha, de Dravida, Orissa y Bengala; reverbera en los montes de Vindhya e Himalaya, se entremezcla con la música del Yamuna y Gánges y es cantado por las olas del Océano Índico. Ellos rezan por tus bendiciones y entonan tus alabanzas. Está en tus manos la salvación de todos, dispensador del destino de la India
Llegará un día en que Oriente se comerá a Occidente. Una fecha en la que durante el Día de Libro en Madrid (España) no se leerá El Quijote, sino El Ramayana y El Mahabrata, y los ciudadanos circularán en un coche indio modelo Nano, fabricado por Tata, cuyos primeros ejemplares se pondrán a la venta a fines de este año, al módico precio de mil 700 euros.
Primero llegarán los chinos y luego los indios. Los primeros expertos en manufacturas e industrias y los segundos aportarán su cada día más reconocido conocimiento científico y tecnológico basado en el elevado número de ingenieros de diversas ramas.
Tanto es así que se calcula que en 2010 el 30% de las transacciones bancarias estadounidenses se gestionarán a distancia desde India. Antes de que llegue esa fecha, y para irse adaptando, habrá que acostumbrarse a ver muchas de las 900 películas que ruedan al año en Bollywood -el glamouroso que sueña el 60% de la población que vive con la miseria alrededor- y entre las que se encuentran las versiones indias de la serie Harry Potter, que allí es Abracadabra, o un ET con ojos morunos, todo ello plagado de bailes y canciones interpretados por las mujeres más bellas del mundo, admiradas como diosas, y que, como sus partenaires masculinos, tienen templos en su honor y viven como marajás.
Hemos trazado una ruta alternativa de lo que puede ofrecer hoy Barcelona (España) a cualquiera de los mil 100 millones que viven en la India, a cualquier ciudadano del mundo y que ya disponen miles de indios instalados en nuestra ciudad y, por supuesto, a los fans de esta colorista cultura.
Para ello ha bastado una llamada a Sara Barrera, que enseña danza estilo Bollywood en Anandi, un centro hindú de terapias energéticas. Las aplicadas alumnas repiten una de las coreografías que acaban de ver en un video, y luego permiten que Sara sea nuestra guía india en la ciudad.
Ella rodó Camino a Bollywood, un filme en el que traducía su amor al país, una pasión descubierta en Londres y que fomentó con frecuentes viajes a Bombay, en especial desde que conoció la gestión de Jaume Sanllorente, cuya ONG Sonrisas de Bombay le llevó a instalarse en esa capital desde donde dirige y organiza la vida de los niños más desasistidos. Luego ya volvió como Saridevi, estrella de su show con los Bollywood Diamonds.
La marcha india en Barcelona comienza en una pequeña tienda de la calle Hospital. Allí la guapa Nagma, ante la atenta mirada de su hija Haya, le dibuja en la mano unos arabescos en hena, un tatuaje efímero ritual de tantos significados como se deseen.
Sin dejar la calle leemos letreros en indio anunciando tiendas de comidas, de especies, de telas.
Bordados y arabescos salpican el oscuro, mientras se prueba tocados y coloca abalorios, reconociendo etnias y cantando temas de películas. Cuando cuenta que conoce a Shahrukh Khan, la mayor estrella del cine indio y que ha estado en su palacio, las chicas se mueren de envidia.
Las estrellas Bollywood están en todas las tiendas, ya sean locutorios o de alquiler y venta de videos -donde nos vetan la entrada-, hasta peluquerías o cualquier otro espacio. La verdad es que las hermosas Priyanka Chopra y Aishwariya Ray están incluso en los sobres que envuelven pasadores, bisuterías y pinzas para el pelo.
El aire retro de las fotos, un tanto descoloridas, envuelven una tranquila, aunque oscura, Rambla del Raval, donde abundan restaurantes y carnicerías, aunque éstas pertenecen a los pakistaníes. En Casa Raval nos aseguran la autenticidad de sus preparados. "Somos únicos", dicen, mientras unos apacibles comensales, inspirados en su té, ni se fijan en los deslumbrantes y coloristas estampados plastificados del mantel.
Casi al lado, el Baba nos seduce con sus paredes, con espejos trompe l'oeil y sus marquesinas impolutas y sorprendentes en el espacio. Allí nos dan una clase magistral entre guindillas de todo tipo y especies envasadas llegadas desde Bombay.
En la parte de la Rambla que cierra Hospital, está el Sandwich & Friends con un impresionante mural de Jordi Labanda, espectacular y tan indio como un filme de Bollywood, donde un té nos ayuda a mantener la marcha.
Ya no hay sesiones de cine indio en el Maldá, porque, según los residentes en la zona, las películas eran muy malas, bailaban muy poco, faltaba espectáculo.
Así que nada mejor que una cena en Bembi, aunque en ese momento no esté Asha Miró, socia del local, y una de las primeras que hizo de estos contactos interculturales un foco de atención nacional.
Amarbir Singh, que es un sij que se ha cortado el pelo, nos muestra de nuevo el plato de especies y nos prepara un arroz con pollo, curry, tomate, cebolla, ajo, mantequilla y arroz. Sencillamente delicioso.
Sin cine a la vista, los indios residentes en Barcelona se prepararon para celebrar el día de la República de la India. Podrán hacerlo en Llengues del Mon, donde ofrecieron desde la mañana hasta la noche toda clase de talleres, incluidos los culinarios, y una exhibición, incluyendo la de Sara Barrera, convertida en Saridevi y sus Bollywood Diamonds.
A finales de febrero, en concreto el 26, disfrutarán en el Tívoli, y hasta el 23 de marzo el espectáculo Bollywood: The Musical, que lleva concurso incorporado. Todo quien lo desee podrá enviar un video bailando el Shava, Shava, uno de los temas más populares, que los mejores bailarán al final de las funciones.
También en la Casa Asia le dedicarán el año a la India, con diversas actividades, que incluyen desde una exposición del fotoperiodista indio Raghu Rai, a cursos de indio, sánscrito, literatura india contemporánea y de danza Bharatanatyam.
Aunque no lo crean Fenómeno | India es el país que más películas produce en el mundo. Con 1.100 estrenos al año, tiene una peculiar industria cinematográfica que hasta ahora, salvo algunas excepciones, no ha visto un beso en sus pantallas
Cada pueblo en India tiene al menos una sala de cine, lo que hace un resultado de aproximadamente 12.000 salas entre permanentes y ambulantes. Las entradas cuestan alrededor de 12 rupias ( 0,30 centavos de dólar) y esa es una de las razones por las que el cine es uno de los pasatiempos favoritos de los pobladores de India, sobre todo de Bombay (hoy Mombay), una de las ciudades más habitadas del mundo, donde los espectadores tienen bien claro qué esperan y qué no de una película, eso sí, mientras haya baile, canto, drama y romance, es seguro que tendrá un éxito que será compartido con gritos, llantos y aplausos desde las butacas.
Hace poco, un grupo de conservadores hindúes destruyó los sets de un estudio donde se filmaba una película que trataba sobre el romance entre una mujer de casta superior con un hombre de casta inferior. Eso es inadmisible, ni aun en la fantasía del celuloide y es que el cine indio tiene algunas reglas que por lo menos en Bollywood no quieren romper. “El entretenimiento en India, no es simplemente algo que te hace reír, sino que te atrapa emocionalmente”, explicaba en una entrevista una de las más importantes realizadoras indias, Mira Nair.
En cada película hecha en Bollywood, que dura aproximadamente tres horas, se incluyen cantos y danzas típicas del país, mezcladas con curiosas coreografías del pop occidental. En esas escenas hay siempre un doblaje, debido a que luego se traducen los diálogos a más de las 16 lenguas distintas que se hablan en ese país. La música, otro ingrediente importante, es producida por reconocidos artistas, tanto asiáticos como occidentales, y se acostumbra lanzar el tema de la película un tiempo antes de su estreno para promocionar el filme.
La popularidad de algunos actores es tal, que muchos han sido llamados por los partidos políticos para que les apoyen en las campañas electorales o directamente se dediquen a la política. Es el caso de los primeros ministros ex-actores en los estados de Tamil Nadu, Andhra Pradesh y Orissa.
El gran esplendor
La noticia de que las principales estrellas del momento, la bella Aishwarya Rai y el galán Abhishek Bachchan, van a casarse, ha sacudido de emoción al mundo del espectáculo indio. Bollywood prepara la boda del siglo, y para ello no se escatimarán gastos. Ahorrar es imposible en la meca del cine que más produce en el mundo, 1.100 películas al año, y donde estudios como el Film City, un parque de producción de 250 hectáreas ubicado en pleno centro de Mombay, puede acoger hasta 34 filmaciones a la vez.
Según la realizadora hindú Nasreen Munni, las películas siguen un cliché más o menos predeterminado: la historia del chico que busca y encuentra a la chica, vence a los malos y consigue que el orden social no se altere, junto a un aderezo de grandes escenarios y coreografías es el argumento típico de la mayoría de las producciones hindúes de éxito, que se repite con más o menos detalles desde el primer estreno del cine indio, en 1913. Grandes locaciones, lujosos vestuarios y producciones fantásticas lo marcan. El cine indio es una importante industria interna y de exportación a todos los países del Asia meridional (Bangladesh, Nepal, Sri Lanka, Pakistán) y a aquellos donde pueda estar establecida una colonia india significativa : países del Golfo, Sudáfrica, Kenia, Tanzania, Gran Bretaña, Estados Unidos, Singapur. También es un tipo de cine con aceptación entre el público de las repúblicas centroasiáticas (ex URSS), la misma Rusia y Japón.
No todo es glamour
Pero no todo el cine que se produce en India pertenece a Bollywood, es más, muchos directores y actores rechazan el término por considerarlo denigrante. Para ellos es como caricaturizar sus producciones asemejándolas forzadamente a las de Hollywood. Además, dada la diversidad étnica, no existe un solo cine, sino muchos, bautizados de acuerdo al lugar de donde proceden, así está el cine telegu, el bengalí, el tamil, el malayalam o, el kannada.
En India hay otra mirada del cine, más profunda y comprometida que aborda temas como el terrorismo, la intolerancia religiosa o la discriminación. Un ejemplo es la película "Water" (agua), de la directora indo-canadiense Deepa Mehta, que competirá en los Oscar de Hollywood como mejor filme extranjero por Canadá, y que completa una trilogía que inició "Earth" (Tierra), la historia de la separación de Pakistán e India en 1947 a través de los ojos de una niña, y continuó "Fire" (Fuego), el romance de dos amantes lesbianas.
A pesar de que India es uno de los países más pobres del mundo, y muchos de sus habitantes viven con menos de un dólar por día, la industria cinematográfica recauda más de 3.000 millones de entradas al año y realiza más de 30 ceremonias que se asemejan a las premiaciones de los Oscar. Bollywood es, sin duda, una pieza fundamental de la cultura popular de India y un gusto que vale la pena darse, aunque haya que buscar bastante. (Con datos de Wikipedia y Viva)
India, Top 20
Esta es la lista de las 20 películas más taquilleras de la cinematografía india:
1. GADAR (2001)
2. HUM AAPKE HAIN KOUN...! (1994)
3. DILWALE DULHANIA LE JAYENGE (1995)
4. I FOUND SOMEONE (2003)
5. RAJA HINDUSTANI (1996)
6. KABHI KHUSHI KABHIE GHAM (2001)
7. KUCH KUCH HOTA HAI (1998)
8. VEER ZAARA (2004)
9. KAL HO NAA HO (2003)
10. SAY THIS IS LOVE (2000)
11. MAIN HOON NA (2004)
12. DEVDAS (2002)
13. DHOOM (2004)
14. KARAN ARJUM (1995)
15. SHOLAY (1975)
16. BORDER (1997)
17. LAGAAN (2001)
18. LAKSHYA (2004)
19. DIL TO PAGAI HAI (1997)
20. MUJHSE SHAADI KAROGI (2004)
Las estrellas
- Aishwarya Rai. Nacida en 1973, es modelo y actriz, actualmente una de las mejor pagadas en ese país. Fue Miss Mundo en 1994, y en 2000 fue elegida la mujer más bella jamás elegida en ese concurso de belleza. Se dice que Julia Roberts la llamó "la mujer más bella del mundo" en el Festival de Cannes Fue entrevistada por David Letterman, quien la presentó como "la mayor estrella de cine del mundo", entre otros calificativos referentes a su belleza. Algunas personas la han considerado "la mujer más bella del universo". Con casi 40 producciones de Bollywood a sus espaldas, la actriz ha dado este año el salto a Hollywood, con varias películas pendientes de estreno. Va a casarse con Abhishek Bachchan, un actor que también es muy popular en India y es hijo de la superestrella Amitabh Bachchan.
- Amitabh Bachchan es la mayor estrella masculina del cine indio y tiene 65 años Su carrera comenzó en 1969 y ha atravesado cuatro décadas. Amitabh es una de las figuras más prominentes de Bollywood, tanto así que el periódico "The Times of India" en una encuesta para elegir a los indios más importantes, entre distintas personalidades del mundo de la política, la cultura o el deporte, eligió a Amitabh Bachchan, con un 15 por ciento de los votos, por delante del jugador de críquet Sachin Tendulkar y de la política Sonia Gandhi. Recibió la más alta condecoración concedida por Francia, la Legión de Honor.
- Satyajit Ray, nacido en 1921 y muerto en 1992, fue un director de cine indio, considerado uno de los grandes artistas del siglo XX, a causa de su estilo sutil, austero y lírico de dirección de películas. Su debut cinematográfico, Pather Panchali (La canción del camino), ganó 11 premios internacionales incluyendo el Mejor Documento Humano en el Festival de Cine de Cannes. Junto con Aparajito y Apur Sansar, Pather Panchali forma la Trilogía de Apu, la obra maestra de Ray. Fue un cineasta prolífico y dirigió 37 películas en su vida, comprendiendo largometrajes, documentales y cortos. Dado el nivel de participación de Ray en cada aspecto de la creación de cine, sus películas muestran un nivel de expresión personal raramente visto en el cine. Se dedicaba a la creación de guiones, casting, dirección, partitura para las películas, cámara, trabajando estrechamente con la dirección artística y edición, incluso diseñando sus propios títulos de crédito y material publicitario. Aparte de ser un director de cine, fue también escritor, editor, ilustrador, diseñador gráfico y crítico de cine.